Alrededor de Moraira hay más calas de las que puedes ver en una semana. Casi todas son pequeñas, de piedras y no de arena, y el agua es tan clara que te ves los pies.
Ve temprano. Hacia las nueve sueles tener la cala para ti y el mar todavía está en calma. Llévate escarpines: en las piedras se agradecen.
Este es un artículo de ejemplo. Los consejos de verdad llegarán pronto.
